Famosos en Mi Colmado
“Amo ser actor”
“Mi próximo personaje se llama “Calimocho”
“El teatro tiene una utilidad profesional increíble”
¿Ingeniero o actor?
Las dos cosas. Pero prefiero actor, es mi vocación. Estudié ingeniería porque aquí la profesión de actor no es muy remunerada. Hay que tener un título aunque sea para decirles a los hijos que se lleven de uno, de los estudios.
¿Y cuando sus hijos le preguntan?
Les digo que soy ingeniero y actor. Lo comprenden
¿Qué les gusta más?
Lo de la televisión por la popularidad. Tengo el problema de que a veces, por los personajes que hago, se confunden, pero disfrutan.
Porque usted ni es gay, ni travestí…
Soy un actor que vive de los personajes y me gustan mis mujeres.
Se lo digo porque sé que hay público que no separa…
Así es.
Usted además es jefe de compras de una empresa y veo sobre su mesa una foto de La Diva ¿Qué le dicen los vendedores?
Los vendedores me preguntan si soy hermano del que trabaja en la televisión, porque no asumen que yo pueda trabajar en dos lugares. Pero yo le agradezco a Don Mario Koening, dueño de esta empresa, las facilidades que me ha dado, él es la piedra angular de mi carrera artística.
Pero usted ha escrito un libreto donde dice que no quiere ser actor…
Usted ha descubierto muchas cosas de mí…Yo he escrito más de veinte obras y en “No quiero ser actor” me pongo en la piel de alguien que no lo quiere ser. Pero yo amo ser actor y vivo dando clases de teatro.
Sí, porque usted es profesor de teatro infantil. ¿Qué le diría a un padre que su hijo quiere ser actor?
A mis hijos no les exijo lo que deben de estudiar. Quieran o no quieran ser actores, yo me voy a sentir orgulloso de ellos. Un papa debe sentirse orgulloso porque el hijo tenga una vocación. En nuestro país casi el setenta por ciento de las personas que estudian una carrera no están seguros de que les guste. Yo soy partícipe de eso. Estudié ingeniería porque no conseguí que el país me diera la posibilidad de estudiar actuación. Ya en la UASD se puede.
Y aunque un muchacho no quiera ser actor ¿De qué le puede servir asistir a una clase de teatro?
Yo doy clases a niños y a adultos, y en mis clases les digo que el teatro tiene una utilidad profesional increíble. Porque aunque no vivas de la actuación, en tu carrera puedes utilizarlo. Ayuda a dominar el miedo escénico, hablar en público y ser ameno, tener memorización, respirar bien. Nuestros maestros terminan roncos y es porque no saben respirar. Si los maestros estudiaran teatro, fueran mejores los estudiantes. El gobierno debiera incluir el teatro una vez a la semana en los bachilleratos porque seremos mejores profesionales.
Este año se canceló el Festival Internacional de Teatro…
Da lástima. Uno sufre viendo que la cultura sea tan difícil en nuestro país. Cuando yo, que soy profesor, me doy cuenta de la cantera de talentos que tenemos. Y que uno para llegar a la televisión sea por lotería y rogando a Dios para que te ponga en el momento y en el lugar adecuado para cuando te prueben fluya tu talento, porque a veces eso no pasa.
Hablando de televisión. Hay un personaje muy famoso…
La Diva…
¿Ella permite decir a José Manuel Rodríguez lo que él no puede?
Tienes razón, a veces expresa cosas que yo no diría ni loco. Aunque yo no quiero que tomen a la Diva como un personaje que desea dañar la imagen de nadie, sino hacer reír. Y aunque a veces se me va el gatillo y tengo que frenarme, no tiene malos sentimientos.
¿Quiénes encajan mejor lo que dice la Diva, los artistas o los políticos?
La Diva habla más de los artistas, casi no se mete en política porque eso es tan engorroso en nuestro país.
¿Y no es buena señal saber recibir una crítica con gracia? El teatro siempre ha hecho eso.
Sí, hay que tener talento y cierta página para la izquierda para criticar de manera humorística y denunciar. La Diva lo hace. Ella dice que por qué, teniendo gente inteligente, no podemos dar una solución inteligente al problema de la luz.
¿Tendrá que ver los apagones con la alta natalidad?
Creo que sí, (risas) porque cuando no hay televisión… ¿Qué otra opción tiene el televidente?
Ya que habla del país. Tiene otra obra que habla sobre la identidad nacional…
Sí. Para mí es una de mis mejores obras escritas y es una denuncia jocosa a la juventud de hoy que ha perdido los valores patrios. O los carnavales, porque hoy los jóvenes prefieren disfrazarse para hallowe’en y sin embargo no se acude en masa con las comparsas, como antes se hacia. La transculturación nos está arropando. Se habla inglés perfecto, pero se descuida nuestro verdadero idioma y se dice “este pantalón está rompió”.
Hay gente que asocia a los actores con la mala vida…
En todas las profesiones existe su lado oscuro. Lamentablemente siempre se resalta lo malo. A mí me sorprende que tú me estés entrevistando porque pocas veces se me acerca un medio, porque para ser noticia tengo que decir un par de coños en la televisión.Pero por mis buenos actos pocas veces me entrevistan.
Usted se crió en Villa Juana. En este país los ricos no parece que tiendan a elegir su profesión…
Los humoristas dominicanos en su noventa por ciento son pobres. Y ese contacto con el pueblo es lo que nos da el humor, porque es la gente de los barrios la que busca el humor para poder sanear sus dolores. Puedo estar equivocado, pero para el humor un joven acomodado es menos capacitado. La necesidad te hace mejor humorista.
¿Cómo elige sus personajes?
La Diva la saqué de un pájaro dominicano de Villa Juana que se llamaba Rubí y la amistad con él me hizo construir el personaje. Soy un actor que busca los personajes en carne propia. Si tengo un papel de alcohólico busco una persona así para imitar la realidad de ese personaje. Tengo alrededor de doce personajes y todos salieron de la calle. Te puedo decir como primicia que mi próximo personaje se llama “Calimocho”, le falta un brazo y es “picher” de una guagua. Es un bendito loco que vive, baila. Yo le he visto y me encanta la capacidad de superación de los incapacitados de nuestro país.